lunes, 23 de abril de 2018

UN ESCÁNDALO DE PRESUNTOS ABUSOS SEXUALES PUSO EN JAQUE A LA ACADEMIA DEL NOBEL

GLOBAL / EL REY SUECO ANUNCIÓ REFORMAS 

Foto: F. Persson/Efe/ElPaís

(U24) -  La Academia Sueca, que cada año otorga el premio Nobel de Literatura, está atravesando su propio momento #MeToo -la campaña global contra el abuso sexual que comenzó con el escándalo Harvey Weinstein-, y el escándalo la ha puesto al borde del colapso. 


Las denuncias contra el marido de una de las (ahora ex) miembros de la institución por abusos sexuales, generaron una amarga división al seno de esta, provocaron varias dimisiones y hasta protestas en Suecia, país escandinavo conocido por su promoción de la igualdad de género. Y hasta el Rey de Suecia anunció reformas a la institución.

Todo comenzó en noviembre de 2017, cuando 18 mujeres acusaron públicamente a Jean-Claude Arnault -dramaturgo y fotógrafo francés, esposo de Katarina Frostenson, una de los 18 miembros de la Academia Sueca- de acoso sexual, agresiones e incluso violación, en el diario Dagens Nyheter.

Algunas de las agresiones sexuales por las que las mujeres denunciaron a públicamente a Arnault en noviembre, según adujeron, habrían sido cometidas en el entorno de la Academia o incluso en pisos pertenecientes a la institución.

Según el diario, además, Arnault silenciaba a sus víctimas amenazando con utilizar sus contactos en la Academia y otros sitios para ponerlas "en una lista negra".

El Dagens Nyheter reveló además que Arnault habría supuestamente filtrado en varias ocasiones el nombre del ganador del premio Nobel literario. Tras salir a la luz los hechos, 8 mujeres acudieron a las autoridades, explica el diario El País de España.

Sólo 1 de esas denuncias ha progresado, el resto de los casos han prescrito o no han reunido evidencias suficientes. Arnault negó todas las acusaciones a través de su abogado.

 Arnault era director asimismo de Fórum, un centro cultural al que asistían muchos integrantes de la Academia Sueca -lo llamaban 'el club' como un anexo a la institución-.

Arnault se sentía a tal punto parte de la Academia que se presentaba a sí mismo simbólicamente como "el académico número 19", escribió María R. Sahuquillo en el diario El País, de España.

Las acusaciones, apunta el diario El País de Uruguay, señalaban que el artista había aprovechado durante años su posición de poder y sus vínculos con la prestigiosa institución par a cometer los abusos.
Jean-Claude Arnault y su esposo / Foto The Guardian

Tras las revelaciones, los académicos se reunieron para elaborar una respuesta al escándalo -la Academia cortó vínculos con Fórum y trató de apartar a Arnault-. De esos encuentros surgió además que el artista francés habría abusado incluso de algunas familiares de miembros de la Academia.

Quien hasta el 12/4 era la secretaria permanente de la institución, Sara Danius -la primera mujer en tener ese rol-, encargó una investigación e informe independiente a una firma de abogados sobre el caso.

"Ha quedado claro que mucha gente sabía algo. Había demasiados rumores durante demasiado tiempo; lo que todavía se desconoce es quiénes lo sabían y cuánto", dijo Matilda Gustavsson, periodista de Dagens Nyheter, según El País de España.

Tras recibir el informe solicitado, los miembros de la Academia no lograron ponerse de acuerdo en cómo responder y hubo 3 dimisiones, entre ellas la de Katarina Frostenson (esposa de Arnault) y la de Danius, que según El País de Uruguay se vio obligada a dejar su puesto a cambio de que la esposa del implicado lo abandonase también.

Estas se sumaron a otras 3 anteriores. Ya son 6 los académicos que han abandonado la organización. La Academia ha quedado reducida a 10 miembros (hace varios años habían renunciado otros 2 miembros de la organización). Un escenario que deja a la institución al borde del colapso, plantea el diario La Vanguardia.

"Ruina, catástrofe o la peor crisis de la historia son algunas de las expresiones que utilizan estos días en Suecia para describir la grave situación que atraviesa la Academia Sueca, el selecto organismo que cada año se encarga de elegir el premio Nobel de Literatura", escribió Gloria Moreno, del diario La Vanguardia.

El escándalo llegó a los niveles más altos del Gobierno. Es que, según explica el diario La Vanguardia, "al fin y al cabo, la celebración de los premios Nobel es casi una cuestión de Estado para Suecia y uno de sus mayores activos en términos de imagen y prestigio".

"Depende de la academia restaurar la fe y el respeto", dijo el Primer Ministro sueco, Stefan Lofven. "Es un asunto más importante sobre Suecia, y es por lo tanto importante que la institución funcione."

El jueves 19/04, cientos de personas se manifestaron en Estocolmo en apoyo a la ahora exsecretaria de la Academia Sueca, Sara Danius, quien renunció en medio de la crisis que atraviesa la institución. La mayoría, relata El País de Uruguay, llevaba una blusa con lazo en el cuello, la prenda habitual que viste Danius.

Los manifestantes pidieron la renuncia de la junta secreta que otorga el Premio Nobel de Literatura. El escándalo llevó a que el rey Carlos Gustavo de Suecia anunciara una reforma a los estatutos de la Academia: los cargos dejarán de ser vitalicios.

Hasta ahora, las normas no contemplaban la posibilidad de dimitir y establecían que la membrecía era vitalicia. El cambio reconoce la dimisión para que pueda haber un Reemplazo necesario, así como que considera que cualquier miembro que no haya participado en la institución por un período mayor a 2 años, la ha abandonado.

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