domingo, 18 de septiembre de 2016

EL CARNICERO VOLVIÓ A TRABAJAR Y ASEGURÓ: "VOY A SEGUIR CON MI VIDA Y VOY A SER MEJOR TODAVÍA"

SOCIEDAD / ACTUALIDAD 

Imagen captura TV


Daniel Oyarzún, el carnicero de Zárate que fue robado, persiguió y mató al ladrón, dijo que está "tranquilo, firme y feliz" de poder volver a estar con su familia y reabrir su comercio. Sobre las amenazas que recibió, luego de que le dejaran cuatro casquillos de bala en la puerta de la carnicería, dijo que "no hay que darle importancia". 


"Estoy tranquilo y feliz de poder volver a estar con mi familia y reabrir la carnicería", aseguró Daniel Oyarzún en declaraciones a América TV.

Al mismo tiempo, se mostró agradecido por la "gran cantidad de gente" que lo apoyó. En las últimas horas, el hombre volvió a la carnicería después del robo y la posterior detención.

"Limpiamos todo, lo más triste fue tirar lo que se había echado a perder. Pero después llego la alegría con el olor a limpio, que nunca se tendría que haber ido", contó.

Ayer, horas después de salir de la cárcel, fue amenazado: en la puerta de su local, le dejaron cuatro vainas servidas, lo que en códigos del hampa significa que recibirá un ataque concreto. Sin embargo, el carnicero aseguró: "No hay que darle importancia ni tener miedo. Podría haberlos tirado cualquiera. Nosotros estamos tranquilos porque tenemos seguridad".

En el programa conducido por Mauro Viale, Daniel Oyarzún habló junto a su mujer, su hermano, la cajera que presenció el robo y el representante gremial de los carniceros. En la entrevista, revivió la tarde trágica y el posterior calvario que vivió durante su detención.

Consultado sobre si estaba arrepentido, dudó, y contestó: "No sé, son cosas que suceden en la cabeza de cada uno". Para él, la solución es simple: "No hay que defenderse. Necesitamos más seguridad para que no vuelvan a pasar estas cosas, porque no nos hacen bien a los argentinos, estamos todos intranquilos", aseguró.

"Fue horrible estar detenido. Tenía ansiedad por ver a mis hijas, estaba desesperado. Esos cuatro días fueron demasiado largos. Quería volver a mi casa, de donde nunca me tendría que haber ido", contó, angustiado, al tiempo que opinó: "Las únicas rejas que tengo que tener son las de la parrilla".

Si bien la justicia lo dejó en libertad, todavía no está clara cuál será su sentencia, pero él aseguró que está firme: "Yo voy a seguir siendo lo que soy. Fanático de mi trabajo y de mi familia. Y voy a ser todavía mejor", contó.

Además, concluyó: "Tengo que ser fuerte y hacer mi vida normal. No es fácil correr de mi vida lo que pasó. Pero tampoco puedo dejar de lado lo que soy". (www.lanacion.com)

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