martes, 28 de mayo de 2019

EMIRATOS ÁRABES UNIDOS: ¿EL VERDADERO BENEFICIADO DE LA GUERRA DE USA E IRÁN?

INTERNACIONAL / INTERESES SECRETOS 

Jalifa bin Zayed Al Nahayan, el presidente de los
Emiratos Árabes Unidos y Donald Trump

(U24) - Las relaciones del gobierno de Estados Unidos, tanto las positivas como las negativas, con los países del Golfo Pérsico no son algo nuevo ya que, desde la guerra de Irak hasta el último despliegue militar de Estados Unidos en Medio Oriente por su lucha con Irán o sus lazos con el príncipe de Arabia Saudita, la Casa Blanca siempre estuvo presente en la región. 


 Pero, ¿cuál es la relación de la primera potencia mundial con los Emiratos Árabes Unidos? Según un artículo de la revista estadounidense: The New Republic, el país cuya economía depende del petróleo y su sistema político de una familia monárquica, superó en gran cantidad y repetidamente a Arabia Saudita cuando se trata de presionar al dinero en los Estados Unidos.

 Al parecer, en 2017, el gobierno gastó más de US$ 21 millones en comparación con los aproximadamente US$ 14 millones de Arabia Saudita, lo mismo que sigue ocurriendo en la actualidad. Es por eso que muchas de las decisiones del mandatario Trump tienen que ver con la defensa del país y el apoyo militar que no tiene pensado recortar.

Es así que, si bien los Emiratos Árabes dependen militarmente de la Casa Blanca, Estados Unidos también depende de ellos, empezando porque sus políticas son definidas de acuerdo a los objetivo del país musulmán. Según lo que explica el artículo, tanto los republicanos como los demócratas sostienen o sostuvieron relaciones con Washington.

Entre los más famosos se encuentran negocios con el Centro para el Progreso Americano, centro de investigación independiente dedicado a mejorar la vida de todos los estadounidenses, a través de ideas progresistas.

El mismo es controlado nada más y nada menos que por Jhon Podesta, quien mantuvo vínculos con la campaña electoral de Hillary Clinton en 2016. De la misma forma ocurría con Arabia Saudita, aunque luego del asesinato de Jamal Khashoggi y la negativa de la Cámara de Representantes para continuar apoyando las causas en Medo Oriente, las relaciones se dificultaron y se tensaron cada vez más con los parlamentarios.

Eso no es el caso de los Emiratos Árabes Unidos que sigue teniendo un rol protagónico en el escenario político de Estados Unidos, aunque no públicamente. Pero la realidad es que ambos países se apoyan mutuamente para ayudar a cumplir sus respectivos objetivos.

En el caso de Donald Trump es contrarrestar la expansión del Islam y proteger a la humanidad de una amenaza nuclear. Aunque esto no es lo suficientemente verosímil ya que Irán no posee una bomba, sino uranio.

Es así que muchos creen que la intervención de Estados Unidos en la región tiene puramente que ver con el control sobre una zona de producción petrolera. Así como Irán tiene sus negocios petroleros con Rusia, Estados Unidos lo tiene con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes a cambio de nada más y nada menos que apoyo diplomático y militar contra la amenaza iraní.

 Para los Emiratos Árabes Unidos, el empoderamiento de Irán significa la aparición de la democracia y el islam político, que es lo que caracteriza y reiteradas veces puso a Irán en un escenario de conflicto político religioso.

A lo que Estados Unidos puede ayudar. Sin embargo, recordemos que la ayuda que está proporcionando Estados Unidos a ambos países contra Irán solamente sirven para luchar la batalla de otros. Lo que lo llevó a un posible enfrentamiento con las autoridades iraníes, potenciada por los dichos de sus funcionarios: John Bolton y Mike Pompeo que continúan amenazando al gobierno de Rohaní.

 En tanto, los demócratas que anteriormente parecían acordar con los árabes, ahora presionan en el Congreso para impedirle a Trump continuar apoyando las causas en Medio Oriente. De esta forma ocurrió el pasado 24/05 cuando la Casa Blanca volvió a pasar por alto las decisiones del Congreso cuando le dio marcha a planes del gobierno en el marco de venta de municiones valuadas en US$ 7 mil millones al gobierno de Arabia Saudita.

Mientras tanto, Donald Trump continúa hablando de posibles acuerdos con las autoridades iraníes, como lo hizo el pasado fin de semana en Tokio durante su visita al emperador japonés. Aunque desde Irán no sostienen lo mismo.

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