miércoles, 29 de mayo de 2019

NETANYAHU: CALLEJÓN SIN SALIDA ENTRE LA ULTRAORTODOXIA Y LA DERECHA LAICA

INTERNACIONAL / HORA CALIENTE EN ISRAEL 

Netanyahu (izquierda) entre la espada y Liberman (derecha).
/Foto:Flash90/TimesOfIsrael

(U24) - El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene hasta la medianoche de este miércoles 29/5 para formar una nueva coalición de gobierno o podría ser el fin de su liderazgo de ya una década en Israel. Todos los ojos están puestos en su ex ministro de Defensa, Avigdor Liberman, quien se he negado obstinadamente a entrar en la coalición, explica Loveday Morris del diario The Washington Post. 


 En el caso de que Netanyahu no consiga formar gobierno antes de la hora señalada, su partido, el Likud, ya ha presentado una ley para llamar a nuevas elecciones y disolver el Parlamento, conocido como el Knesset, de 120 miembros, para evitar que el Presidente israelí, Reuven Rivlin, ofrezca a sus rivales políticos la chance de formar gobierno.

 Si el Likud consigue disolver el Knesset -que se encuentra reunido discutiendo el tema, siendo las 4.30 de la tarde en Israel-, antes del miércoles a la medianoche, el Presidente Rivlin no recibiría el mandato de tener que elegir a otro candidato para formar Gobierno.

De acuerdo a la ley israelí, el Primer Ministro no es necesariamente el líder del mayor bloque parlamentario sino la persona que consigue formar gobierno. El opositor Benny Gantz ya ha pedido la oportunidad de poder hacerlo. El Presidente también podría pedir a otro miembro de Likud que intente formar gobierno.

En ese caso, Netanyahu quedaría expuesto, incapaz de formular los acuerdos políticos que le garanticen inmunidad ante los cargos criminales que se le avecinan. La ley del Likud para disolver el Parlamento evitaría esa situación.

Otra opción: Netanyahu podría formar un gobierno de minorías, con una coalición de 60 asientos, sin los 5 asientos del partido Yisrael Beiteinu, del ultraderechista Liberman. En ese caso, debería sobrevivir a un voto de no confianza en el Knesset, lo que involucraría que el partido de Liberman -y cualquier otro opositor- se abstengan de bloquearlo.

 Liberman, quien es laico, insiste en una ley que establece cupos para obligar a la población ultraortodoxa a ingresar al Ejército. Los partidos de la ultraortodoxia, que tienen 16 asientos en la coalición propuesta por Netanyahu, insisten en que los términos de esa ley sean más laxos.

Existe un fallo de la Corte Suprema que obliga al Gobierno a promulgar alguna ley que cambie el sistema actual, generoso en exenciones. Sin el apoyo del partido de Liberman, explica el diario The Guardian, Netanyahu no puede formar un gobierno mayoritario, pero tampoco puede hacerlo sin el apoyo de los políticos de la ultraortodoxia.

"Mientras nadie prestaba atención, Netanyahu se metió en el medio de una gran crisis política", tuitó el experto en Medio Oriente, Aaron David Miller. "Elijan su (opción) favorita):

1. Acuerdo de último momento con Liberman antes de la fecha límite del miércoles;

2. Elecciones instantáneas dentro de 3 meses, algo sin precedente;

3. El Presidente israelí pide a otro miembro del Knesset que forme gobierno."

El comentarista político, Chemi Shalev, escribió en el diario Haaretz que un acuerdo de último minuto es todavía posible, que Netanyahu todavía sería el candidato favorito a ganar una nueva elección, y que sin embargo, sus críticos ya fantasean con un Israel sin él.

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