martes, 28 de mayo de 2019

VILLA OLÍMPICA, UNA JOYA VACÍA DE INCLUSIÓN DEPORTIVA

COMPETENCIA / UNA OBRA SIN POLÍTICAS 



Por RUBÉN CHORNY 

(U24) - Una iniciativa de la Federación de Natación de Buenos Aires (Fenaba) de organizar el torneo Proyección 2020 para más de 1.000 chicos menores devolvió el sábado 25/05 a la vida a una de las joyas de la Villa Olímpica construida en tiempo récord en un pedazo de 49 hectáreas del extremo sur de la Ciudad de Buenos Aires lindante con el Riachuelo, la pileta de 50 metros. 


Habían transcurrido 7 meses desde que el complejo cerró sus puertas luego del paso de 4.012 deportistas, 2.700 ayudantes (entrenador, jefes de equipos, equipos deportivos), de 206 países que participaron del evento internacional.

 En la reapertura de la actividad quedaron en evidencia

< la falta de mantenimiento e higiene en las instalaciones y

< la desordenada recepción de un millar de automóviles en los que arribaron los nadadores, familiares y allegados, lo cual obligó a demorar más de una hora y media el inicio del programa.

En el interregno desde el 21/10/2018 también desaparecieron las gradas alquiladas para los Juegos Olímpicos, que permitían al público seguir desde cómodas ubicaciones el desarrollo de las competencias.

 El sábado, los espectadores tuvieron que acomodarse como podían en algunas filas de sillas ubicadas a ambos lados del espejo de agua. La falta de movimiento en todo este tiempo se puso, asimismo, de manifiesto en el habitual corte intermedio que divide a las jornadas, ya que se levantó el despacho interno de comidas que funcionaba en aquella oportunidad y requiere salir del predio a la calle varias cuadras, al igual que para cargar el agua caliente del mate.

El natatorio, que los atletas extranjeros no dudaron de calificar entre los mejores del mundo, se encuentra en un galpón de 130 metros por 65 metros hecho con una estructura metálica, cuyo aspecto exterior se diferencia del resto de las construcciones, y tiene acceso directo desde la avenida Julio A. Roca.

Las fachadas están conformadas por paneles de policarbonato de 8 centímetros de espesor, capaz de mantener las condiciones térmicas y aprovechar al máximo la iluminación natural, y la piscina propiamente dicha tiene las medidas olímpicas y está separada por un puente de una equipada con trampolín para saltos ornamentales.

Cada una tarda 15 días en llenarse y un laboratorio regula el PH, el cloro y la temperatura del agua en forma automática. Ocupa uno de los 6 pabellones que integran en Parque Olímpico de Villa Soldati.

En 13 meses, de la nada se hizo realidad una maqueta compuesta por 6 pabellones con las instalaciones que sirvieron de escenario a 13 deportes y 31 edificios con departamentos de 1, 2 y 3 ambientes destinados al alojamiento de 4.000 atletas y a posteriori a la vivienda de miles de familias que ofertaron en la licitación y a los sorteados por el gobierno de la Ciudad.

El ritmo febril pero coordinado en tan breve lapso que desplegaban al unísono más de 2.000 trabajadores y 13 grúas afectados a la obra fue la mejor demostración de que no se le retaceó ni un centavo de los desembolsos de una inversión estimada en US$250 millones, entre la infraestructura y la parte edilicia, además de otros US$100 millones que demandó construir el Parque Olímpico.

Además del natatorio olímpico, hay otros 6 pabellones con canchas, cada uno con el nombre de los continentes participantes, que se habilitaron para los juegos:

< África para esgrima y pentatlón moderno;

< Asia: Judo y Lucha Olímpica;

< América: Gimnasia artística, rítmica, trampolín y acrobacia;

< Europa: levantamiento de pesas y karate, y

< Oceanía: boxeo y TaeKwonDo,

pero las instalaciones fueron proyectadas para constituir un centro de alto rendimiento destinado a atletas de nuestro país. Y en el Parque Roca está previsto erigir un estadio para 15 mil personas con techo corredizo.

Si bien los realizadores afirman haber tomado para la construcción modelos como la Villa Olímpica de Barcelona, a Londres para la gestión y Brasil como ejemplo de lo que había que hacer y lo que no, varios lugares del país, como Mar del Plata, Córdoba, Rosario, Santa Fe y Santiago del Estero cuentan con complejos multidisciplinarios deportivos, en parte integrados a la comunidad en la que se hallan insertos, en los que también se suelen organizar eventos nacionales.

FIGURITA REPETIDA

El Cenard sito en el barrio de Núñez, en vías de ser cerrado y trasladadas sus actividades a la Villa Olímpica de Villa Soldati, ya ha venido oficiando de escenario y pensión para los atletas en un área exclusiva de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que el valor de los terrenos para futuros desarrollos inmobiliarios sentenció su mudanza.

 En todo caso, la demora en concretarla obedece a la mayor facilidad de acceso y al entorno urbanizado del que actualmente funciona, ante una contrastante realidad social que caracteriza a las prácticas deportivas:la mayor inclusión que de hecho se da en la zona más pudiente de la Ciudad, al no existir políticas oficiales de integración del deporte con las escuelas y las universidades públicas, tal como existe en otras latitudes.

 Los subsidios y becas existen pero son muy limitados para los deportes vinculados a la educación, en general, y para disciplinas olímpicas es prácticamente nulo.

 La distancia con las oportunidades que brinda el fútbol es sideral: no existen lugares de libre acceso, ni para ver en persona: atletismo, bádminton, baloncesto, balonmano, boxeo, BMX, ciclismo en ruta, ciclismo en pista, natación, natación sincronizada, esgrima, gimnasia artística, gimnasia rítmica, cama elástica, halterofilia, hípica, hockey, judo, lucha, mountain bike, pentatlón, piragüismo, remo, softbol, taekwondo, tenis, tenis de mesa, tiro con arco, sanshou, tiro olímpico, trampolín, triatlón, vela, voleibol, vóley-playa y waterpolo, acerca de muchos de los cuales casi no hay registro popular.

El déficit deportivo y el educativo se emparentan porque tienen una raíz común: la desigualdad social. La propia construcción de la Villa Olímpica de Soldati ha sido justificada por el gobierno de la Ciudad como un paliativo al déficit habitacional y para revitalizar barrios históricamente postergados.

Tal es así que hubo 10.000 inscriptos para 1.200 viviendas nuevas, costo promedio $3 millones, a pagar en 30 años con cuotas de $8.200 para los de 2 ambientes, en cuya adjudicación se priorizó a vecinos, maestros y policías.

 La obra terminada e inaugurada de la Villa Olímpica adolece del contenido social y deportivo que inspiró la millonaria inversión, ya que ni las viviendas ni los pabellones deportivos están plenamente activos para cumplir con el objetivo de paliar el déficit habitacional y promocionar el deporte amateur integrándolo a la educación, tal para lo que fueron concebidos.

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