viernes, 25 de diciembre de 2015

SE MULTIPLICA LA SOLIDARIDAD PARA LOS INUNDADOS DE CONCORDIA

EL LITORAL BAJO EL AGUA 



La ciudad es la más afectada por las crecidas en el noreste argentino. Entre quienes estaban ayudando a los damnificados, pudo verse a Gustavo Bou, delantero de Racing. Qué se necesita y cómo ayudar. 


VERÓNICA TOLLER (CORRESPONSAL GUALEGUAYCHÚ)

 "Quién dijo que todo está perdido..." Navidad fuera de casa siempre es algo que aporta un poco de pena al corazón. Pero si esa distancia del hogar se debe a la dura realidad de las inundaciones y de estar evacuado en un centro municipal, en aulas de una escuela o en barracas del Ejército argentino, la cosa se pone realmente más triste.

Hay preocupación por lo que queda atrás, todos están pendientes de cómo quedará la casa y de si no habrá actos de saqueo, comunes en estas situaciones.

El agua, dentro de la represa de Salto Grande, ya no aguanta más. Ha llegado a una medida histórica: 37,70 metros. Ya revientan las compuertas, cargadas con el pico de la creciente de Misiones y Corrientes que bajó y llegó a Entre Ríos.

La masa gigantesca abre compuertas y libera cantidades inimaginables de agua, que presiona sobre la represa hidroeléctrica de Salto Grande.

En el puerto local, se espera que la altura alcance una marca más que histórica también: 16,50 metros (la cota de evacuación de la ciudad es 12,50).

Sin embargo, la solidaridad de los argentinos aparece firme a esta hora. Muchos voluntarios trabajan y han trabajado sin importar horario, lluvias encima o Nochebuena. Brazos anónimos ayudan en todo momento a sacar muebles, trasladar familias, niños, ancianos, mercaderías, insumos comestibles, frazadas, pañales, ropas, hasta los centros de evacuación.

Otros colaboran con la atención sanitaria o entreteniendo para los más chicos. No importa, a la hora de ayudar, el nombre ni la edad o los cargos.

Ejemplo de ello está dando Gustavo Bou, futbolista concordiense que integra el plantel de primera división de Racing.

"Muchos estaban sorprendidos de verme, porque el martes estaba recibiendo el premio de la Libertadores, pero les dije que era uno más de ellos", dijo a los medios locales.

Metido en el agua como cualquier otro voluntario, Bou ayuda a los afectados por la creciente. Además, el agua se encontraba ayer jueves a pocos metros de la casa de su padre, por lo que su familia también es destinataria de su ayuda.

En diálogo con TyC Sports, Bou comentó que está hoy en su barrio de Concordia porque sus familiares y amigos están siendo perjudicados por la creciente.

"A algunas personas los agarró de sorpresa porque en una hora creció muy rápido y había gente a la que no le daba para sacar todas sus cosas y otras sí lo pudieron hacer. Está todo desbordado y hay muchos camiones, porque en Concordia son todos muy solidarios y estaba la gente para ayudarlos".

Agregó: "Yo salí y andaba a las corridas metiéndome en el agua y las vías de los trenes. La gente me aplaudía como felicitándome por lo que estaba haciendo y yo les dije que era uno más de ellos".

Muchos están enviando donaciones desde distintos lugares. Por ejemplo, desde Villaguay, en el centro entrerriano, se juntan donaciones para Concordia. La municipalidad de esa ciudad junto con el ministerio de Turismo de la provincia organizó una campaña para reunir elementos necesarios y urgentes.

Desde el miércoles 23, las autoridades municipales recibieron donaciones frente al Palacio Municipal. Cada elemento recibido era inventariado frente al donante y entregado a las autoridades de Concordia. Otro ejemplo: estudiantes y empleados de la Facultad de Alimentos de Concordia están fabricando fideos y dulces de arándanos (cosecha típica de la zona) para distribuir en los centros de evacuados.

Causó un shock la revelación del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien se refirió a la falta de fondos que padecía el municipio en estos momentos. Situación que amerita análisis aparte y que seguramente agrega, por un lado, una cuota de responsabilidad de cara a los inundados sobre quienes causaron ese vaciamiento, y por otro, una fuerte reflexión ante el gobierno actual respecto de cuáles son las prioridades del gasto en estas horas de emergencia.

El municipio de Concordia ha dicho que le es imposible afrontar esta tarea con recursos propios, por lo que solicitó al Estado Nacional un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) por 20 millones de pesos para paliar la emergencia.

Pero Frigerio contestó que "el Gobierno anterior no dejó ni un peso" en los fondos de ATN y que están tratando de lograr "una ayuda extraordinaria". Pero frente a la imposibilidad de los grandes, aparece la interminable fila de la ayuda de los pequeños, los comunes, cualquiera de nosotros. Los concordienses aportan manos, piernas, autos, camiones, camionetas, canoas para trasladar a los inundados y sus enseres.

La gente dona alimentos, ropas, juguetes. Hay numerosos lugares públicos y centros parroquiales o de Cáritas donde se recolectan las donaciones. Para quien quiera ayudar, se piden tres cosas. Una, más voluntarios, hombres con fuerza como para ayudar a sacar todo de una casa rápidamente.

Dos, voluntarios con autos para poder trasladar todo aquello que los evacuados dejan en las veredas. Tres: alimentos no perecederos, pañales, mantas, colchones, calzados para niños, agua mineral, lavandina y todo elemento que pueda contribuir a mejorar la situación de las familias evacuadas.

Bajo los hashtags #inundaciones y "NoEstanSolosEnNavidad, la gente de Red Solidaria, Hambre Cero y Juan Carr apuntan y enlazan voluntades solidarias. Hoy, en la catedral de Buenos Aires se reciben donaciones para Concordia. (clarín.com)

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