miércoles, 31 de enero de 2018

LA GUERRA NARCO NO DA MARCHAS ATRÁS EN ROSARIO

RESUMEN DE NOTICIAS / POLICIALES 



(U24) - La situación del recrudecimiento de la guerra narco en Rosario, sigue preocupando en gran medida a sus habitantes. Esta guerra narco que en 2013 llevó la tasa de asesinatos de la principal ciudad de Santa Fe a 21,8 cada 100.000 habitantes, el triple de la media nacional. 


 "La guerra no terminó. Va a terminar cuando los mate a todos, hasta la generación más chica", prometió a través de su cuenta de Facebook Lautaro Funes el pasado 20/01, un joven detenido al enterarse del asesinato de su hermano Ulises, ocurrido el 7/01.

Otro hermano de esa misma familia, Alan Funes, prófugo y con pedido de captura, se sumó a las advertencias: "Juro por mi hija que los mato a todos. Uno por uno los voy a matar a estos giles hijos de puta sin sangre".

 Dicha situación comenzó a darse el 1er. día de enero con 6 homicidios que los investigadores interpretan como disputas entre bandas y ajustes de cuentas, que tuvieron réplicas en la semana siguiente, donde sumaron un total de 15 víctimas.

 Para el secretario de Seguridad Pública de Santa Fe, Omar Pereyra, “hay una progresión en estos meses de verano donde todos los años hay una explosión de crecimiento de estos hechos”. Pereyra explicó a Cadena 3 de Rosario que esta problemática se da en el barrio sur de Rosario, “una zona de obreros, trabajadores, que les ha tocado convivir con el germen y el nacimiento de cuatro familias que se dedican desde hace años a la delincuencia”.

 “Ese lugar quedó estigmatizado como una zona de trabajadores que convive con delincuentes”, manifestó. A pesar de las cifras, el funcionario indicó que “la situación está muy controlada en la reducción de índices”. “Vivimos una explosión de esta violencia social. Son grupos familiares anárquicos que, sin precisión, suben mensajes a las redes sociales y con la facilidad de acceso a las armas y a un conjunto de odios antiguos, se genera una provocación que desemboca en un hecho violento”, detalló.

 “La violencia hace que estos jóvenes comiencen desde muy pequeños a involucrarse en hechos delictivos. Al entrar al recinto de menores y salir, se genera una consciencia de impunidad que los lleva a crecer en ese ámbito y acceder a algo de drogas”, agregó. Pereyra indicó también que en los 2 últimos años se habla de manera decreciente de números, que son vidas.

“Son 100 hechos menos entre 2016 y 2017, hay una explosión en estos meses de enero y febrero por la pelea de estos clanes, que son en su mayoría jóvenes que generan esta situación”, añadió. Además, recordó que la cuestión de las barras bravas es muy profunda y eso, fue generando un caldo de cultivo y hoy quizás estos jóvenes desconocen el origen de los enfrentamientos de estas familias que fue ron aliadas en otras cuestiones.

 “En estas peleas, odios se terminan generando muertos que no tienen que ver con estas peleas”, concluyó. Casi todos fueron por la disputa entre el grupo de “Los Camino”, liderada por el ex líder de la barrabrava de Newell’s Old Boys y “Los Funes”, familias del sur de Rosario.

Según las cifras del Ministerio de Seguridad, de los 15 asesinatos ninguno fue en ocasión de robo, dos fueron calificados como femicidios, otros dos como "muerte dudosa" y un quinto -aún sin dilucidar- es el de un hombre degollado en su vivienda.

 "Casi todos los demás fueron por la disputa entre los Funes y Alexis Camino", dijo a la agencia Télam una fuente de esa cartera, lo que obligó a las autoridades policiales a que esta semana se montara un operativo de saturación de efectivos en los barrios Municipal y Parque del Mercado, al sur de Rosario, donde están afincadas ambas bandas.

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