domingo, 26 de febrero de 2012

CLAVES

Grave advertencia en la Hidrovía

Foto: Imagen de la hidrovía del Mercosur.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El viernes 24/02, la noticia de un choque de barcos en el río Paraná comenzó a escalar las redacciones de noticias, cuando la aparición del cuerpo de Lucas en el interior del tren siniestrado la eclipsó rapidamente.


Pero ello no quita que este hecho -afortunadamente sin consecuencias graves– no deba encender una luz de alerta sobre que es lo que está ocurriendo en la principal vía fluvial del Mercosur

El 60% del corredor fluvial llamado Hidrovía se encuentra en jurisdicción argentina. El transporte marítimo y fluvial es responsabilidad de la misma Secretaría de Transporte de la Nación que gestiona ómnibus, camiones, aviones y trenes.

Para tranquilidad de los funcionarios políticos, la presencia de una autoridad de control especializada como lo es la Prefectura Naval, le permite al secretario de Transportes evitar exponerse para tratar de explicar con aires de suficiencia si lo que fallaron fueron los “frenos” si fue la marea, si un marinero se equivocó o lo que fuere.

Schiavi prefiere, obviamente, hablar de trenes, ya que se crió entre andenes por la profesión de su padre  (maquinista derroviario), y él mismo es un aficionado a los trenes de juguete.

La actividad marítima es muy compleja y debajo de la Secretaría no hay una Subsecretaria de Transporte Marítimo y Fluvial (es una Dirección Nacional). En un país con una plataforma marítima de casi 3.000.000 de Km2, y  que supo tener una Secretaría de Marina Mercante, la existencia de una Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables es importante pero no suficiente. 

Los expertos en la materia coinciden en señalar que “una cosa es atender la infraestructura portuaria y el dragado de las vías navegables” y otra muy distinta es ocuparse del “hecho técnico de la navegación”

La actual Dirección Nacional de Transporte Marítimo y Fluvial , está en manos del funcionario más cuestionado de toda la Secretaría de Transporte, Sergio Dorrego, quien además de verse superado por la realidad del tráfico de buques cada día más creciente, cobra un sueldo de Director Nacional pero pasa sus horas controlando la asistencia y el largo del cabello de los cadetes de la Escuela Nacional de Náutica, en una suerte de doble cargo con dedicación exclusiva, por el que ha sido denunciado en la Oficina Nacional Anticorrupción

La industria naval también reclama, con insistencia, la aparición en la estructura del Estado de alguna dependencia de jerarquía suficiente como para atender las inquietudes del sector. Ya que, a pesar de existir un Ministerio de la Producción, lo específico del sector hace que muchas veces los interlocutores oficiales no entiendan ni siquiera porqué flota un buque.

El río nos está dando un mensaje: Ocúpense y Háganlo Ya. Las asimetrías en materia de formación y reglamentación entre los distintos pabellones que navegan aguas argentinas constituyen una bomba de tiempo que hay que desactivar mediante una clara y firme negociación en el marco del Mercosur o de los países de la región que navegan por la hidrovía para transparentar las reglas de juego. 

Esto es perentorio, antes que los medios deban informar sobre una tragedía en el río y contemplemos el accionar de los rescatistas de la Prefectura Naval, removiendo hierros retorcidos, mientras el secretario de Transporte intenta explicar el hecho, pero sin ningún especialista detrás que lo pueda asesorar.

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