sábado, 19 de noviembre de 2011

FÚTBOL

RIVER GOLEÓ 4-1

River impuso la jerarquía (pero Guillermo Brown cometió muchos errores)

River pasó por Madryn y se llevó un triunfo (4-1) holgado cuando la tarde había comenzado bastabnte equilibrada. El equipo de Matías Almeyda hizo la diferencia porque aprovechó los errores del equipo local que no pudo sobreponerse al primer gol de Ocampos. Los restantes goles de River fueron marcados por Domínguez y Cavenaghi (2). Finalmente, el equió local se dio el gusto de anotarle un histórico gol a River con un penal de Bottino.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24)  Guillermo Brown debe darse por satisfecho a pesar del resultado. Algo lógico por otra parte. El equipo de Madryn dio pelea hasta cuando pudo digamente y por momentos complicó al poderoso River Plate. Sucedió que el equipo de Almeyda no perdonó las concesiones y por eso ganó con holgura el partido en el final.

Fue mucho el premio que se llevó River Plate al vestuario con ese 1-0 en su favor tras los primeros 45’. El juego fue bastante equilibrado en el comienzo y se vio más despliegue que fútbol. El escenario que menos le convino a River en un campo de juego con dimensiones acotadas.

Brown fue pura gana, orden y algunos arrestos ofensivos. Éstos últimos más vinculados a los desacoples y dudas defensivas de River, que a virtudes propias.

El duelo estaba reñido y la lucha en el medio no daba tregua. Hasta que a los 34 River aprovechó una jugada de pelota parada para ponerse en ventaja sin merecerlo. Enseguida lo tuvo Abecasis. El tanto no le cambió la cara grisácea al visitante, que caminó por la cornisa por varios errores defensivos. Brown lo perdonó demasiado.

A River se le hizo difícil jugar. No encontró espacios porque el campo es chico y porque Brown mantuvo un equilibrio defensivo aceptable. Este aspecto algo titubeó (después se desmoronó) tras el gol de Ocampos a los 35’ luego de un doble error del equipo local. Primero por cometer una falta innecesaria al borde del área, y segundo por dejar cabecear sólo al chico de River Plate. El arquero Pereyra también durmió su siesta y por eso River pasó a ganar el partido sin hacer méritos suficientes.

Lógicamente que River mostró mejores atributos que su rival a la hora de progresar y avanzar con pelota al pie. A Brown eso le cuesta mucho y por eso no en vano es uno de los equipos con menos goles a favor en el Torneo. Le cuesta mucho armar líos en ataque para que sus rivales sufran. Aunque no por esto, dejó de tener chances concretas.

Guillermo Brown no mereció irse al descanso en desventajas ya que tuvo sus posibilidades de empatar con algunos cabezazos y algunas escaramuzas que produjo en el área de la vulnerable defensa del equipo de Matías Almeyda.

Pero River tuvo la ocasión de ‘liquidar’ el partido a los 20 segundos de comenzado el complemento y no la desaprovechó. Domínguez recibió sólo una pelota dentro del área y puso el 2-0. River se aprovechó de la desatención de los locales y facturó.

Pegó en un momento que duele mucho y hubo olor a definición. Fue como un mazazo porque dos goles de desventaja era demasiado para Guillermo Brown. A los 11', otro error del arquero de Brown le dio la ocasión de Cavenaghi de marcar el tercer gol de River para confirmar que el 2-0 de Domínguez había sido el verdadero final.

A partir del inicio del complemento y tras el segundo gol, todo estuvo demás. River sólo jugó para aumentar cifras y darse algunos lujos, mientras que Guillermo Brown se arrastraba en la cancha preso de sus fallos e impotencia. No se puede comparar a uno con el otro, y menos en un contexto de 3 goles de ventaja y con el juego definido.

En el tramo final no existieron las equivalencias y sólo era apostar de que manera podía terminar el resultado. El partido de fútbol terminó sirviendo para el juego de las adivinanzas para ver quien acertaba el número final. Y en este contexto, River anotó su cuarto gol a través de Cavenaghi, el segundo del partido sumando 12 goles en el Torneo.

Quedó tiempo para que Guillermo Brown al menos pudiera darse un gusto. Bottino, de penal, anotó el 1-4 y quedó en los registros como el jugador en marcarle un gol a River con la casaca del club chubutense.


No hay comentarios:

Publicar un comentario