sábado, 14 de enero de 2012

NEGOCIOS

EL TEMA SIGUE EN LA AGENDA
La sequía no pasó y los daños existen
El diario Página/12 pretendió, apelando a una fotografía utilizada en forma incorrecta, evidentemente, por algunos medios de comunicación, escapar al problema de fondo: el problema que la situación de los productores agropecuarios le provoca al Fisco, y que éste no sabe cómo quitarse de encima.


AGENIA/CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Más allá de la cuestión de fondo en el debate, de acuerdo al punto de vista de Urgente24, que el reclamo agrícola es parte del conflicto por el atraso del tipo de cambio real, algo que a su vez provoca escasez de moneda extranjera en el Banco Central (y gatilla las restricciones a las importaciones), no conviene dejar de lado la situación real de sequía, que una leve lluvia no parece haber despejado.

Para que el tema no escape de la agenda, tal como lo pretende el Frente para la Victoria, que tiene otras elucubraciones fiscales 2012, que no pasan por auxiliar al campo, aqui van 3 textos muy interesantes.

Fernando Bertello en el diario La Nación:

"Pensemos que quien recibió de lleno el impacto de la seca en la zona pampeana el próximo ingreso importante lo va a tener en enero de 2013, cuando coseche trigo [siempre que se normalice el mercado]", expresó Pablo Torello, miembro del CREA Bragado.

En este contexto, Horacio Busanello, CEO de Grupo Los Grobo, pronostica un "triple impacto negativo" para el mercado de insumos agropecuarios.

"Las ventas de fungicidas sufrirán una reducción dramática en el primer trimestre, ya que las aplicaciones se tornan innecesarias. Por otra parte, el productor será mucho más cauteloso a la hora de seguir invirtiendo en otros agroquímicos y fertilizantes, por la incertidumbre sobre la evolución futura de los cultivos. Finalmente, la venta anticipada de insumos en marzo y mayo se reducirá de manera sustancial por la falta de caja por menores cosechas y la búsqueda de paquetes tecnológicos más económicos", argumentó el ejecutivo de la empresa.

Busanello aportó otro dato: la cadena de pagos del productor ya muestra un aumento de los saldos vencidos con los proveedores. En la actualidad, se estima que los atrasos en los pagos va del 30 al 50 por ciento versus la campaña anterior, en el mercado en general.

Esto se convalida con otro dato: según un relevamiento privado realizado entre distribuidores de insumos que operan en la provincia de Buenos Aires, al que accedió La Nacion, en varias de las zonas afectadas por la sequía se observan dificultades en los pagos, "cobros lentos y dificultosos" y "un principio de cheques devueltos", entre otras complicaciones. (...)".


Luego, él agregó:

"(...) Por lo pronto, las dudas y las preguntas rondan en la cabeza de muchos. "Los productores se preguntan ¿cómo hago para cancelar los compromisos asumidos?, ¿con qué recursos y capital de trabajo cuento para la campaña que viene?, ¿puedo seguir en la actividad?, ¿de qué manera", analizó Bernardo Debenedetti, miembro del CREA Baldissera, en la provincia de Córdoba.

En este contexto, Juan Juárez, de Agro-Servicios SRL, de la localidad cordobesa de Justiniano Posse, pronosticó que "el productor va a tratar de producir con lo mínimo indispensable para poner de nuevo en marcha su economía". Juárez estimó que esta situación "lo llevará a inclinarse por cultivos de baja inversión (por ejemplo, la soja)".

Según Juan Pablo Ioele, asesor en el sur cordobés, una de las regiones más golpeadas por la sequía, los productores que alquilan toda la superficie donde producen están "muy complicados" de cara a la próxima campaña. "Hay un susto importante en los productores en general", contó.

Gustavo Duarte, consultor en el oeste bonaerense, coincidió que la situación de las empresas que alquilan va a ser difícil porque, a raíz de la sequía, no van a contar con volumen de producción. "Ese es el más complicado, porque si no hay volumen no hay facturación suficiente para pagar las deudas e intentar iniciar un nuevo ejercicio. Muchos van a ser literalmente expulsados de este negocio", subrayó Duarte.

Marcos Lanusse, consultor del mercado de campos, remarcó que "si el resultado final de la campaña es regular o malo es muy posible que muchos campos que estaban arrendados queden libres o que se renegocien las condiciones pactadas".


Buen contexto para ir al texto de Susana Merlo en Campo 2.0:

"Partiendo del dato indiscutible de que la seca ya provocó, hasta ahora, daños variables que no son reversibles y que se pueden estimar en una pérdida inicial de, al menos, 12/15 millones de toneladas de la actual cosecha, además de una cantidad difícil de magnificar aún de kilos de carne y litros de leche tanto directos como en su “equivalente-pasto”, dado el deterioro sufrido en los campos, ahora las disyuntivas que se enfrentan son dos: por un lado la posibilidad de que la seca efectivamente se haya cortado, lo que a todas luces parece bastante improbable, y la segunda, el déficit financiero que ya provocan las pérdidas actuales, que obviamente se puede ampliar geométricamente en la medida que las irregularidades climáticas se prolonguen en las próximas semanas.

A partir de este mix de supuestos y realidades, la frase poco feliz del ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, en el sentido de restarle “dramatismo” a la seca, pasa a tener otras interpretaciones.

Es que básicamente son muchos los afectados además de los productores (industrias procesadoras, proveedores de insumos, fábricas de maquinarias, transportistas, intendencias, gobiernos provinciales, y hasta el gobierno nacional, entre otros) que van a resultar afectados por el “achicamiento” económico de, por ahora, unos US$ 5.000 millones directos, sin contar la multiplicación económica y sus derivaciones.

Muchos productores invirtieron y no sólo no van a recuperar lo que “enterraron”, sino que además quedarán endeudados y enfrentarán un problema de liquidez a corto plazo como para encarar la próxima campaña, que entonces también se podría reducir por esta misma causa, prolongándose los efectos negativos a la campaña 2012/13 (algo que al Ministro tal vez no se le ocurrió).

Por otra parte, las afectaciones serán tanto para los campos chicos, sin capacidad financiera para aguantar, como para los pools de siembra, en general muy concentrados en la Pampa Húmeda, por lo que en este caso la diversificación les jugará en contra ya que es justamente esta región la más afectada por la seca.

Lamentablemente esto tendrá un efecto negativo agregado ya que es probable que algunos de los capitales de este tipo que se habían invertido en ciclos anteriores ahora se retiren al no poder sacar beneficios, lo que acentúa el achicamiento financiero para la nueva campaña.

Por el lado de los procesadores (molinos, polleros, productores de chanchos, etc.) no hace falta abundar mucho para darse cuenta que se les encarece una materia prima estratégica como son los granos y, en algunas de las regiones más afectadas, hasta puede “desaparecer” la oferta agrícola obligando a buscarla en lugares más distantes.

También es clara la situación de los proveedores de insumos, muchos de los cuales les costará cobrar la deuda de esta campaña, y mucho más poder vender para la próxima. ¿Con qué crédito se van a manejar con los morosos?

Y si no hay liquidez para gastar en lo imprescindible queda claro que buena parte de las inversiones en equipos, maquinarias e infraestructura se verán postergadas. De hecho, en maquinaria ya viene sucediendo desde fines del año pasado.

Para los transportistas la cuenta es lineal: 30 toneladas por camión. O sea, hasta el momento, entre 400 y 500 mil viajes menos.

Pero van a ser las provincias y sus gobernadores e intendentes los que registrarán el mayor impacto por caída de la actividad económica global y baja de la recaudación.

Y es este último aspecto el más complejo pues los estados provinciales fueron perdiendo fuertemente participación en el total de impuestos. Dicho de otra forma, mientras en los ´80 las provincias recaudaban el 55% y la Nación el 45%, ahora los porcentajes son de apenas 24% contra el 76% (entre otras cosas por retenciones que apenas se coparticipan), respectivamente.

Y si a esto se le suma que normalmente a la hora de priorizar un pago los contribuyentes anteponen los nacionales por sobre los territoriales, entonces la dependencia de los Gobernadores, de los “aportes” que la Nación les quiera dar (y que también se están recortando igual que los subsidios), pasa a ser casi excluyente.

Seguramente más de uno recordará ahora que tan alegremente se votaron muchas veces las cesiones de derechos y hasta se otorgaron prórrogas injustificadas de atributos que ahora muy difícilmente las provincias podrán recuperar.

Por eso, tal vez el asunto no pasa por “dramatizar” o “desdramatizar”, sino por tener un poco de conocimiento de la situación y sus eventuales derivaciones, y, principalmente, bastante sentido de responsabilidad."

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