jueves, 11 de diciembre de 2014

BONADIO NO ARRUGA, CRISTINA SE PREOCUPA Y UNA EXTRAÑA CONTRADICCIÓN

AGENCIA / CLAVES 


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Las presiones a las que el Gobierno lo sometió no lo amilanaron, y, por lo tanto, Claudio Bonadio envío un fuerte mensaje al cristinismo este jueves.

El juez federal elevó a juicio oral una causa que compromete a Amado Boudou, y lo convirtió en el primer vicepresidente de la historia argentina en tener que enfrentar ese proceso judicial. Bonadio sentó a Boudou en el banquillo de los acusados apenas después de que este mismo jueves la Cámara Federal rechazara un planteo de nulidad presentado por la defensa del vice de Cristina Fernández.



Se lo acusa de falsificar los papeles de un auto modelo 92 para estafar a su ex-esposa. La celeridad que mostró Bonadío es sintomático de la pelea que lo enfrenta con la Casa Rosada por otra investigación que tiene a su cargo y desvela a la familia presidencial: las irregularidades que se esconden detrás la empresa Hotesur, propiedad de los Kirchner.

El avance de esta causa, que incluyó un allanamiento en la sede declarada de la firma, generó un enorme malestar que movió todo el aparato del Estado en contra del magistrado. La Presidente aludió a Bonadio como un "carancho" que la quiere "extorsionar".

Y la mayoría oficialista en el Consejo de la Magistratura hurgó en el archivo y consiguió, a partir de causas viejísimas, sancionar al juez con un recorte del 30% de su salario. Pero no lograron apartarlo de la causa que pone los nervios de punta en Balcarce 50, Olivos y El Calafate, también conocido como "el lugar en el mundo" de la Presidente.

Sacar al juez del camino es una tarea que ahora encara la sobrina de Cristina y presidente de Hotesur, Romina de los Ángeles Mercado.

Según informó Omar Lavieri en Infobae.com, el abogado que representa a Hotesur, Alberto Beraldi, pidió que el juez sea apartado por considerar, entre otros puntos, que excedió en la jurisdicción de su investigación, que carece de legitimidad y no inspira confianza ni a los ciudadanos ni a los imputados.

Pero a pesar de la desconfianza que inspira el juez y su presunta falta de imparcialidad, el Gobierno avaló, en cierta forma, que el magistrado haya enviado a Boudou a juicio oral.

Fue nada menos que el secretario de Justicia y dirigente de La Cámpora, Julián Álvarez, quien aseguró días atrás, en medio del ataque oficialista a Bonadio, que el vicepresidente estaba "bien procesado". 

 Extraña contradicción.

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