martes, 31 de enero de 2012

CLAVES

Peligra el pago de sueldos en algunas provincias

El ajuste que está llevando a cabo el Gobierno, con recortes de subsidios, suba de tarifas y revisión de los sueldos de empleados públicos, también se está generalizando en las provincias. Además, la crisis que azota al interior. 


 AGENCIA/CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Los gobernadores arrancaron 2012 con la lupa puesta en la evolución de las cuentas públicas. La imagen que se proyectó desde esas cajas mostró un rojo más profundo que en años anteriores.

Esta mañana, el radical Ramón Mestre aseguró que si no consigue que los bancos adelanten dinero de la recaudación, tendrá que desdoblar el pago de salarios a empleados públicos, según informa La Voz del Interior.

“Si los bancos que cobran los impuestos y las tasas municipales no nos adelantan recursos vamos a tener que pagar los salarios de manera desdoblada”, advirtió el intendente ayer (30/01).

En los primeros días de enero, las demoras en el pago de haberes de diciembre y el desdoblamiento del mismo llevaron al gremio municipal a organizar asambleas, protestas y una manifestación que terminó con destrozos y varios incidentes.

“Estamos en idéntica situación que el mes pasado. Estaríamos contando con el 60 por ciento del total de los fondos para hacer frente a la erogación de salarios. Si no tenemos un adelantamiento de recursos, vamos a estar en una complicación similar”, agregó Mestre.

Según informan los medios locales, desde el Banco Provincia de Córdoba aseguraron que la única ayuda que podían otorgar era el adelantamiento del dinero de los impuestos, pero que no podían otorgar otro tipo de apoyo.

Desde el gremio municipal dijeron que siguen el tema “de cerca, con preocupación”, y no descartaron medidas de fuerza si se concreta el desdoblamiento en el pago de haberes.

Las recientes declaraciones de Mestre se encuadran en la difícil situación que atraviesa Córdoba, como también otras provincias. Demuestra la crisis económica que sobrevendrá este año que recién comienza y ya se avozira complicado.

El año pasado, las 24 provincias tuvieron un déficit fiscal primario consolidado de unos $21.100 millones, o un 0,3% del Producto Interno Bruto, tras arrojar superávits en el 2010, según una estimación del instituto de estudios económicos IERAL.

En el 2012, esa cifra podría más que triplicarse si las erogaciones siguen creciendo más que los recursos.

"O las provincias desaceleran sus gastos, inclusive en mayor medida que sus ingresos, o pueden terminar el año con aumentos de sus deudas flotantes e inclusive con demoras para pagar sueldos a su personal", aseguró Marcelo Capello, economista jefe del IERAL según el diaro de Río Negro.

Tras expandirse a elevadas tasas durante la mayoría de los últimos nueve años, se espera que la economía argentina crezca alrededor del 5 % en el 2012, mientras que la inflación se mantendría invariable por encima del 20 %.

En una crítica al sistema de coparticipación de los impuestos, sostuvo que "las provincias gastan casi el 45 % de lo que gasta el sector público argentino en forma global, pero reciben el 26 % de la totalidad de recursos que recauda la Nación".

Es que el ajuste que está llevando a cabo el Gobierno nacional, con recortes de subsidios, suba de tarifas y revisión de los sueldos de empleados públicos, también se está generalizando en las provincias.

La región Pampeana (Ciudad y provincia de Buenos Aires), la Patagónica (Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) y el Centro (Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe), en ese orden, presentan las situaciones comprometidas.

El déficit después del pago de intereses de deuda de todas las provincias durante este año, según la consultora Economía & Regiones, superaría los $ 12 mil millones de pesos. En 2010 fue un tercio de esa cifra.

Para el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estará entre los $ 6 mil y los $ 13 mil millones, en función de cómo evolucionen ingresos y gastos. Siempre en rojo.

Una postal de la crítica situación de las provincias pudo verse el último 28 de diciembre, cuando la Presidenta anunció una nueva refinanciación para que los gobernadores se pongan al día con la Nación por las multimillonarias deudas de sus distritos.

Hubo representantes de 17 distritos que se fueron algo más aliviados. Por su condición de oficialistas y aliados, no se escucharon las quejas que sí repiten otros mandatarios opositores. Y es por el manejo de la caja que hace el Gobierno nacional, que se queda con más del 70% de lo que se recauda por impuestos y después lo gotea a las provincias, en muchos casos de modo discrecional y como premio (o castigo) político.

Ante este escenario, las provincias más apremiadas decidieron aumentar los ingresos con subas en las tasas (Ciudad y Provincia de Buenos Aires, por caso), otros servicios locales, y despidieron personal o demoraron el pago de salarios. Lo que hasta hace un tiempo era una puja con raíz económica que podía resolverse con una negociación política en la Casa Rosada, ahora impacta en la cotidianeidad de miles de personas.

Los casos más sonoros de este año: el gobierno de Santa Cruz -la provincia de los Kirchner- dejó en stand by el proyecto para incrementar la edad jubilatoria, pero avanzó en su estrategia para reducir el gasto público y suspender la contratación de personal.

En Río Negro, habilitaron al pase a disponibilidad de más de 20 mil empleados estatales. En Puerto Madryn (Chubut) decidieron suspender una resolución que transfería a una porción de los empleados a planta permanente.

En Córdoba capital, se retrasaron los pagos del sueldo de diciembre de los empleados estatales y el secretario de Gobierno de esa municipalidad, Facundo Cortés Olmedo, tuvo que rogarles a los trabajadores que "esperen para que se puedan juntar los ingresos".

Si bien la región del Noroeste (Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán) tendría un superávit financiero de unos $ 1.000 millones este año, el Gobierno catamarqueño anunció la suspensión de 178 contratos y dos municipios de esa provincia tomarían el mismo camino.

En San Salvador de Jujuy ocurre algo parecido que en la capital de Córdoba: los trabajadores estatales todavía esperan cobrar los salarios de diciembre.

"El crecimiento del gasto por encima de los ingresos estuvo disimulado en 2010 por la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), pero el año pasado ya hubo algunas provincias que registraron un incremento del gasto mayor al de los ingresos", explicó el economista del IARAF Ariel Barraud.

El especialista estimó que la mayoría de las provincias que se encuentran en aprietos fiscales frenarán obra pública o incrementarán la deuda que mantienen con proveedores. Estas dos medidas, que tienen un impacto político menor al despido de personal, en forma indirecta también afectarán la actividad económica y el bolsillo de los ciudadanos.

Con provincias endeudadas y dependientes de un Gobierno nacional que tiene menos recursos y encaró su propio recorte, es una incógnita hasta dónde llegarán los ajustes provinciales. Por lo pronto, recién comenzó el año y ya se están generalizando.

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